YOGA, la Medicina del Siglo XXI

Vivimos en una sociedad que nos intenta mantener el máximo tiempo ocupados a través del trabajo y un sinfín de actividades extra-laborales, además de la exposición mediática de consumismo a la que estamos sometidos. Se busca la felicidad en el materialismo en vez de buscarla dentro de nosotros, la felicidad reside en nuestra armonía y solo de ese modo nuestra relación con lo que nos rodea será satisfactoria y plena.
Ese exceso de información y esa escasez de tiempo para nosotros mismos hace que los casos de ansiedad, déficit de atención, depresión y de enfermedades relacionadas con nuestro sistema emocional vayan en aumento.
Es por ello que el Yoga ha llegado a Occidente no como una moda sino como una medicina necesaria, ahora más que nunca, para el cuerpo y la mente.
A través de esta práctica milenaria uno conecta con su verdadera esencia, con su centro, aprendes a conocerte a través de un cúmulo de prácticas:
– Los pranayamas (técnicas de respiración), te permiten establecer un patrón y ritmo respiratorio correcto, permitiéndote así oxigenar plenamente tu organismo y por lo tanto dotar a tu cuerpo de un estado más saludable. Los yoguis de la India tienen un antiguo proverbio, dicen que cada uno de nosotros viene al mundo con un número determinado de respiraciones, una vez éstas se hayan agotado moriremos. Es por ello que a través de la práctica de estos pranayamas el practicante podrá llegar a realizar tan solo dos respiraciones completas en un minuto, manteniéndose así en un estado total de calma y serenidad. Lo normal es que el hombre respire unas 16-18 veces por minuto y la mujer unas 18-20, si están relajados o en reposo el ritmo baja al tramo de 8-12. ¿Te parece increíble? ¡Te animo a que lo compruebes con nosotros! – Las asanas (posturas de yoga) se realizan en íntima e inseparable conexión con la respiración, generando así una consciencia plena del movimiento del cuerpo, de lo que sucede en nuestro interior y del momento presente. La conciencia de la unidad del cuerpo conduce al equilibrio psicológico. Las asanas limpian los canales de energía y equilibran el flujo de la misma en el organismo, generando estabilidad física, mental y emocional. – Es ya demostrado por diversos estudios científicos que la meditación tiene efectos psíquicos y físicos pero también tiene beneficios fisiológicos muy concretos en el organismo (a través de la respiración en meditación se mejora el sistema respiratorio, equilibra el sistema nervioso, predominan los ritmos alfas cerebrales, incrementa la actividad del hemisferios derecho del cerebro, responsable de la creatividad, la intuición…, proporciona una profunda relajación física, emocional y mental, liberadora de problemas y pensamientos negativos, dejando así espacio para el positivismo, genera vitalidad, aumentando las reservas de energía y el uso productivo de ellas,
incrementa la resistencia al estrés, veneno de nuestra sociedad y a los desórdenes psicosomáticos entre otros beneficios.
Dicen que un hábito se hace en 21 días, ¡Yo te invito a que hagas del Yoga un hábito, un estilo de vida saludable!.
Creando un práctica de 15 minutos de meditación, 45 de asanas y de 5 a 10 minutos de relajación final, te puedo asegurar que cambiarás tu vida, te conocerás mejor, serás más feliz y tu forma de entender el mundo será más amplia y plena.
¡Si quieres cambiar tu forma de vida, empieza por crear un nuevo hábito, el Yoga te está esperando!

Tamara Moreno Jurado
Formadora de Yoga Base y Dinámico de FEDA Málaga

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